Crisis del euro, inflación y caída de la productividad

La inflación es la ampliación de la masa monetaria, la creación de nuevo dinero. Todo el dinero de curso legal emitido tiene asociada una deuda equivalente más un interés. El régimen de dinero-deuda en el que vivimos tiene un ADN hiper-inflacionario: al ser menor la cantidad de dinero creado (haber) que la suma de todas las obligaciones de deuda (principal más intereses, debe), la única manera de que el sistema no colapse y se puedan seguir pagando las deudas al vencimiento, es que el ritmo del endeudamiento sea mayor que el de reposición (función exponencial), de manera que el sistema sólo puede crear una deuda mayor que la anterior para seguir adelante, hasta el día anterior a su colapso.

Esto sucedió en 2008 con la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers. El sistema financiero está desde hace 10 años en estado de emergencia, de excepción. Los Bancos Centrales de todo el mundo han creado cantidades obscenas de dinero para mantener a flote las cuentas de bancos y gobiernos. Y el problema no se ha solucionado, sino que se ha agravado. Y es peor cada día que pasa.

En los próximos años van a nacer nuevas monedas por todo el mundo. Antes habrá inflación, subidas de precios, “corralitos”, bancos cerrados y problemas de suministro de bienes básicos por falta de medios de pago. En Europa vamos a volver a nuestras monedas nacionales anteriores al Euro. Al final lo importante será cuánto oro tiene cada persona y cuánto tiene cada país para respaldar el valor de su nueva moneda. Hay que comprar oro y guardarlo en un lugar seguro, accesible sin intermediarios.